El pasado nunca pasa...
Ayer fue un día de lo más enervante, los fantasmas existen y no precísamente con sábana...
La persona que vivió durante tiempo a mi lado y que por ejercicio de su libertad, que siempre respeté, decidió un "buen" día que ya no quería seguir viviendo comigo y con nuestros hijos; continúa apareciendo de estrella "no invitada", cuando menos te lo esperas, para reafirmar su infinito egoísmo y retorcerse ante su pérdida de poder.
He comprobado que desea fervientemente hacer daño, a mí ya no me lo hace...No se me acelera el pulso, no se me mueve un pelo cuando tengo que corresponder a sus absurdos argumentos.
Se muestra tan retorcido en sus increpaciones que deja caer su sentimiento de culpa sobre lo que más me duele, sobre lo que más debería dolerle a él:nuestros hijos. Son la única vinculación entre él y yo, es a lo único que no puedo quitar el posesivo conjunto de "nuestros", ni lo pretendo, por ellos.
Sus apariciones siempre tienen un componente económico, otro culpabilizador, otro de mandato, otro de reproche, otro de rabia... Exige el derecho a ver a sus hijos, que nunca se le ha negado, porque "para eso paga"!!... Exige el derecho a que los hijos sean los que quieran saber de él, cuando él no contó con ellos para continuar su vida,...(Puedo asegurar que no hay nada que reprocharles porque son respetuosos y sinceros y alcanzan con creces lo que se espera de ellos)... Exige el derecho a que yo haga de conciliadora, cosa que no he dejado de hacer, por suerte, para él y la relación que no sabe mantener con los chicos dadas sus pocas habilidades...
Los derechos no se exígen, se consiguen con sudores, se construyen, no nos son innatos.No puede exigir derechos quién un día decidió que no quería tenerlos, los derechos hay que trabajárselos para mantenerlos, se tienen porque antes hemos cumplido con nuestros deberes de personas, de parejas, de amigos, de padres...si renunciamos a ellos hemos de volver a trabajarlos.
No es bueno guardarse la ira para soltarla y escupirla cuando no nos cabe más... Tiene un gran problema: está podrido por dentro.
¿dónde está la persona con la que compartí mi vida?¿cómo no veía lo que ahora estoy viendo?¿dóde está el padre ideal que yo elegí para mis hijos?...Ahí, en la idea, en la ilusión, en el amor que ya no siento por él y que querría que se hubiera transformado en una relación bonita de él con los hijos.No me siento bien pensando que la relación de mis hijos con su padre es tan pobre y tan sórdida, no es lo que quiero para ellos y trabajo cada día para poder remediarlo...


Rosa dijo
Te felicito por tu saber estar en la vida.
Tú lo haces bien, él recibe lo que se merece.
En algún momento del camino se deberá dar cuenta de lo que ha perdido, pero claro, mientrastanto te está haciendo la vida imposible.
Intenta llevarlo lo mejor que puedas por tí y por tus hijos.
Te deseo toda la suerte del mundo.
Rosa
3 Mayo 2006 | 06:05 PM