Velero: El América.
...Y resulta que es un velero...
Mientras buscaba una información sobre veleros, descubrí el origen de esta famosa regata anual, una de las más antiguas del mundo. Siempre había relacionado la regata con el continente americano, pensando que a él le debía su nombre. Cual fue mi sorpresa, al conocer que no fue un continente, sino una goleta, quien había dado origen a este acontecimiento deportivo.

A mediados del siglo XIX, en plena época victoriana, el imperio Británico era la primera potencia del mundo. Bajo los auspicios de su histórica monarca, Gran Bretaña encabezó el progreso tecnológico de la época y lideró la revolución industrial. Los británicos presumían además de un incontestable dominio de los mares, pasando por ser los mejores constructores de navíos del mundo.
No es de extrañar pues, que el Royal Yacht Squadron, el club de la élite de los navegantes británicos, pusiera en su punto de mira a la goleta América, diseñada por un norteamericano de Nueva York, George Steers , que hacía poco había sido presentada como ``el yate más rápido del mundo´´.
Tal presunción fue tomada por los regatistas británicos como una provocación, por lo que en 1851 se apresuraron a desafiar al propietario del América, John C. Stevens, comodoro y fundador del New York Yacht Club, a una regata alrededor de la Isla de Wight. El premio para el ganador sería un magnífico trofeo de plata labrada obra del joyero londinense Robert Garrard.
Los ingleses, convencidos de su victoria, especiaron su carta de invitación con algunos comentarios provocativos y condescendientes. Ante tal prepotencia, Stevens aceptó de buen grado el desafío y se dispuso a cruzar el atlántico para participar en la que fue llamada Copa de las 100 Guineas (precio de compra del famoso trofeo de plata).
Tras cruzar el Atlántico, el América fue limpiado y acondicionado a conciencia en Francia antes del gran enfrentamiento. Pero cuando cruzó el Canal de la Mancha, un acontecimiento imprevisto alteró la percepción que los ingleses tenían del barco. El América se encontró casualmente con el Laverock, uno de los yates más rápidos y modernos de Inglaterra, y tras una rápida provocación el tema degeneró en una improvisada regata, que venció cómodamente el yate norteamericano.






angelsinalas dijo
Jo, todo lo que se aprende contigo....eres una maquina....de pensar y plasmar ideas...y muy buenas, por cierto.
Besos.
26 Junio 2007 | 12:34 AM